enero 08, 2010

... te la avientas d'esta liana


Parafraseando a Pereque:

Esto no es un blog político, es un blog sobre temas varios. Guárdese su comentario sobre los sucesos de la CFE y la CLyFC para El Universal, La Jornada, Excélsior o donde sea que sí acepten analfabetos funcionales que se creen analistas. Gracias.

Esta entrada es la continuación de una que escribió mi papá acerca de un problema común. Para poder platicarles mi punto de vista tienen que ir a leer aquella. Ándenle vayan, aquí los espero.

¿Ya?

Conste. Luego no se quejen si no entienden.

Después del coraje-berrinche-muina que hicimos al ver que éramos los únicos pendejos honestos que teníamos el servicio regularizado (y por partida doble, pues tenemos dos contratos), nos pusimos en plan de "ya los ví cabrones". En efecto, cuando todos los vecinos ojetes vieron que nos dimos cuenta, andaban como niños de primaria que hicieron algún desmadre y se escondían del maestro. Y más aún, tuvieron el cinismo de proponernos a nosotros hacer lo mismo: Andar haciéndole al pinche rata y colgarnos nosotros también. Más aún: Tuvieron el puto cinismo (y nomás de acordarme me vuelve a dar coraje) de quejarse con quienes vinieron a atender nuestro reporte; y recuerdo con mucho placer el cómo se la pelaron cuando sólo nos hicieron caso a nosotros. Mi papá, de muy mala gana, consideró eso de colgarse, pues la energía eléctrica es indispensable para que este pinche changarro funcione (¿desde dónde creen que escribo tanta pendejada?), pero ambos estamos convencidos de que, independientemente de los pedos de las compañías de luz (otra vez: no estoy hablando de eso, ni le muevan), por elemental sentido común hay que hacer las cosas bien.

Seguramente al leer aquella entrada y lo que va de esta dirán muchos de ustedes: "No sé pa'qué la hacen tanto de pedo. Ya ven en qué país vivimos. Todo mundo hace lo que le da su gana y pendejos ustedes por no haberlo hecho antes". Tienen razón en parte. Consciente soy del México en el que vivo, pero también consciente soy de que somos nosotros el primer motor de un cambio. Pero ese motor de cambio sólo se logra con acciones. Esos ojetes que nos propusieron colgarnos y que tuvieron el cinismo de quejarse son de los que cada rato andan haciéndola de pedo contra el gobierno, pero son igual de pinches transas que ellos (pero a lo pobre). Sin dármela de santo estoy convencido de que hay que irse derechito (que no por la derecha) como primera acción. Y eso que soy ateo.

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