septiembre 02, 2010

"Las sectas nos están ganando..."

Esa fue una de las frases que me comentó un sacerdote católico al preguntarle sobre la participación de la comunidad en la Misión Permanente.
Él, de dijo, tiene poco tiempo en la rectoría, lo acaban de mandar como apoyo. Ahora, esa subsidiaria de la parroquia tiene 2 sacerdotes para atender a una población de miles.
Pero en esa labor no están solos. Tienen un grupo nutrido de catequistas, más algunas otras actividades de otros miembros de la comunidad... y sin embargo, él siente la indiferencia y frialdad del resto de los vecinos.

" La gente no se compromete con su religiosidad, buscan lo más fácil, por eso las sectas protestantes están creciendo cada día más..."

Esta es la primera vez que me acerco así a uno de los " especialistas de lo sagrado", y me impactó su discurso, su manera de hablar, sus palabras (eso sí, el señor es de voz educada).
Grosso modo pude notar, en ese corto encuentro, que al interior de la Iglesia, y él como contacto de los laicos con la religión, atestiguan cómo se pierden adeptos; es más, en ocasiones no sólo no los mantienen, a veces no consiguen captarlos. Además, a esos pocos e inconstantes fieles que ocasionalmente se aproximan a los servicios religiosos, están "mal instruidos en su fe", en otras palabras : son católicos nominales, malos católicos que tienen poca fe y, por lo tanto, pueden perderse facilmente.

Es una realidad que en ocasiones se constata a través de las encuestas, de los censos de población. El número estadístico de católicos ha disminuido en las últimas décadas, más no significa que abandonen las creencias.
Se trata, más bien, de migrantes religiosos que pasan de una religión a otra porque la primera no satisfacía alguna necesidad -de cualquier naturaleza.

mayo 11, 2010

De historias e histerias

Por alguna extraña razón, algunos colegas historiadores consideran que escribir Historia para la divulgación es una de las actividades indignas para quienes han pasada años hablando con los muertos.

¿Escribir Historia para los no iniciados? Para algunos hacer divulgación histórica sería un desprestigio total y mucho peor si se trata de hacer divulgación para los niños. Sí, esas pequeñas criaturitas que no comprenderían el intrínseco sentido de la explicación histórica lleno de palabras largas y complicadas como concomitante. Por esta razón, algunos rechazan tajantemente la idea de acercarse a un público más pequeño.
También está el otro lado de la moneda, los chiquillos que deben aprender la Historia memorizando fechas,nombres y datos que poco le significan, así que terminan detestanto la materia.
Pero siempre se puede culpar a los profesores pues, finalmente, ellos son los encargados de enfrentar diariamente a una horda de chamacos a los cuales debe enseñar un programa preestablecido.

Y el resultado es que tanto unos como otros se repelen, y tenemos resultados como estos: Estudio revela que 56% de los estudiantes se encuentra por debajo del nivel básico. Escaso aprendizaje de historia entre niños de tercero de primaria

Ante este desolador panorama ¿Sería descabellado pensar en otra manera de explicar el pasado? ¿Podría enseñarse a través de juegos, de fomentar la imaginación y, sobre todo, de fomentar la curiosidad por el pasado? ¿Podríamos enseñarles a cuestionar el pasado, o bien a cuestionar a quien les cuenta lo que en realidad pasó?

Tal vez, enseñarles a cuestionar lo que pasó, o lo que les dicen que pasó sería un experimento bastante interesante, e incluso arriesgado que pondría en aprietos a los profesores (imagino que sera algo como esto)... Pero yo creo que valdría la pena intentarlo.

abril 05, 2010

¿Tan católicos?

Hace unos días me invitaron a participar en un seminario sobre estado laico y derechos humanos. El tema que elegí, para no salirme del carril, fue la diversidad religiosa en México... y explicar, someramente, cómo se compone o descompone semejante monstruo temático.

Si ustedes son de los que siguen afirmando que más del noventa por ciento de la población mexicana es católica, es de los que creen fielmente en las estadísticas y no han cotejado o no conocen su realidad social. Tal vez no han visto que cada 28 de mes cientos de personas se reunen en el templo de Sn. Hipólito; o tal vez no han visto que el 2 de noviembre cientos salen a las calles cargando a su niña blanca o de los que nunca han recibido la mañanera visita de un grupo de personas que quieren discutir pasajes biblicos.

Incluso para quienes afirman que la religión católica es la predominante en nuestro país, deberían reconocer que no se trata de un ente homogéneo. Las prácticas, creencias, las experiencias son múltiples a niveles locales, e incluso en el microuniverso del individuo;además las características de las prácticas y creencias religiosas no son inhertes, pues invariablemente cambian junto con las sociedades. ¿Es lo mismo un catolicismo barroco que el catolicismo después del Vaticano II? ¿Es lo mismo el catolicismo de los centros urbanos que el de los pueblos o barrios en donde las mayordomías y las fiestas patronales siguen marcando el ritmo de la comunidad? Por cierto, incluso dentro del catolicismo están los ritos de Católicos Apostólicos Romanos, la Iglesia Maronita y la Greco-melquita.

Además de este pluralismo católico, en nuestro país coexisten otros grupos de cristianos con posturas muy diversas: desde los protestantes, grupo qu llegó a nuestro país durante el siglo XIX, aunque oficialmente iniciaron sus labores evangelizadoras después de la promulgación de las leyes de Reforma. Entre ellos existen diferentes tradiciones con menor o mayor arraigo en nuestro país, aunque en años recientes la variante pentecostal ha sido la más estudiada debido a su acelerado crecimiento entre varios sectores populares.

A esta mezcla, se debe añadir la aparición de grupos que se catalogan entre los "nuevos movimientos religiosos". Algunos de ellos, como el budismo zen tuvieron mayor presencia en nuestro país a partir de los años sesenta, con la llegada del Roshi Ejo Takata, quien fundó el primer centro budista en la Ciudad de México. Pero también incluye expresiones como los más recientes movimientos de Mexicanidad, los cuales buscan recuperar las tradiciones religiosas de un pasado prehispánico, y que son mayormente visibles en los centros arqueológicos cada equinoccio o solsticio.
Por supuesto, estos son tan sólo algunos ejemplos de la diversidad religiosa.

Evidentemente los cambios y la aparición de nuevas ofertas de salvación no son nada nuevo, ni un momento crítico de las sociedades modernas. Sin embargo, lo que sí merece estudio es la acelerada desfragmentación del campo religioso hacia otras opciones, especialmente cuando la mayoría de los estudiosos apostaban por una era con sociedades cada vez más desacralizadas.
Claro, la mayor parte de los estudiosos (la gran mayoría norteamericanos y europeos) presagiaban sociedades modernas secularizadas que apuntarían a una desaparición de la religión. Por esta razón se sorprendieron cuando algunas expresiones religiosas, las de mayor arraigo popular, se negaban a desaparecer a la vez que aparecían numerosos grupos con relecturas de propuestas religiosas ya establecidas o presentadas como novedosas.

Nuestro país no fue la excepción. A la diversidad católica que a la vez tenía que convivir con judíos,protestantes, cristianos,espritistas, budistas... junto con las expresiones del new age, la dianética, santería, y hasta algunos movimientos Ufo.


Con esta variedad de expresiones religiosas (ojo, no todas estas expresiones conforman en sí mismas una religión, vaya, una organización institucional) aún hay quienes piensan que la lucha por un Estado Laico consiste en eliminar del ámbito social las expresiones religiosas; es más, sus ataques se dirigen sólamente a un actor social: La Iglesia Católica.
Sin embargo, uno de los retos que se le presentan al Estado laico es la conciliación entre cada uno de estos grupos religiosos y la sociedad a la que indiscutiblemente pertenecen.


marzo 06, 2010

¿"@"? No por favor, no me excluyas

Según una teoría de un tal Beneviste, en la enunciación de cualquier discurso se establece una relación entre el "Yo",el sujeto que enuncia (y puede ser un sujeto gramatical colectivo) que se enfrenta a un "Tú", quien me escuchas, a quien me dirijo. Y en este juego de enunciación, quien queda fuera es "Ellos","los otros", son a los que no se les deja espacio en el discurso. El y el Yo puede juntarse para hacer un Nosotros, pero a los otros se les excluye.
Eso lo aprendí hace unos meses.

Lo que sé desde hace mucho tiempo es que me irrita la corrección política de " mexicanas y mexicanos", "Niños y niñas", "Ballenos y ballenas"... ¡Es denigrante!
Esta fórmula políticamente correcta, supuestamente intenta establecer una igualdad (al menos en el discurso) de los hombres y las mujeres...pero en reaidad es dar atole con el dedo: Se quiere reconocer la igualdad...pero dándole un espacio separado a la mujeres,lo peor es que en muchas ocasiones se trata de una igualdad que se sujeta sólo al discurso, queda ahí, relegada a un papel. Se convierte en un argumento vacío, pues no se lleva a la práctica.

Siguiendo con la línea de Benaviste, se construye un discurso en donde "las mujeres" y "los hombres", "las mexicanas" y los mexicanos" "las hembras y los machos" no constituyen un "nosotros", es decir, en un discurso disfrazado de "inclusivo" se segrega: Los nenes con los nenes y las nenas con las nenas, en vez de crear un sujeto plural, es decir, un Nosotros, los mexicanos, los hombres, los seres humanos, los niños,las personas...
Y me parece una afrenta mucho peor a la lengua española al querer simplificar todo con una @.
Así, dejamos de ser todos, para ser tod@s l@s mexican@s.

Se acerca el Día de la Mujer, y muchas se congratularán de tener SU día (bueno, nuestro, que al fin yo también soy mujer y a las pruebas me remito) y muchas festejarán que al fin se hable de "nosotras" y nuestros logros de igualdad, y las miles de barreras vencidas y demás cosas lindas, mientras siguen esperando que sea el hombre quien pague todo, que sea quien se declare, o peor aún, esperen que los hombres desaparezcan porque, ufff, son unos malditos machos, y cantarán las canciones de Paquita . Otras más, seguramente olvidarán que las mujeres, estadísticamente, aún mantienen salarios inferiores al de los hombres; o que los hombres también sufren abusos por parte de las mujeres; que también a ellos se les debe incluir en la lucha por decidir la maternidad/paternidad...en fin, que aún hay mucho por avanzar, y no sólo de parte de nosotras.

Sí damitas, hay algunos motivos para celebrar el Día de la Mujer, pero también hay muchos más para seguir pidiendo igualdad y respeto a los derechos tanto de nosotras, como de ellos.

**Feliz y agridulce Día de la Mujer.**

febrero 09, 2010

Las historias detrás de la Historia

En breves días, una de mis profesoras de la facultad presentará un libro por demás interesante: Las memorias de un profesor recluído en las Islas Marías durante el conflicto cristero.

Esta historia podría contarla de manera muy sencilla: La doctora trasncribió las memorias contenidas un la libretita, y las prologó. Así de sencillo, sin embargo, detrás de este trabajo existe una serie de acontecimientos por demás encantadores, hay una historia mucho más rica detrás de su trabajo, y ella se encargó de contarla al grupo mientras repartía las invitaciones al presentación.

Cuando entrevistaba y visitaba testigos de la cristiada, algunas personas le entregaron , con la esperanza de ser bien conservados, documentos y periódicos que habían guardado durante años. La doctora cuenta que, entre ellos se topó con una libretita llena de apuntes con excelente letra manuscrita, diga de todo profesor de primaria, de esos enarbolados como paladines de la educación.
Efectivamente, se trataba de un profesor quien, por apoyar a los cristeros, fue apresado y enviado a las Islas Marías. Tras reencontrarse con la libreta, la doctora se sintió con la necesidad de darle, nuevamente, voz a este profesor y hacerle honor transcribiendo y publicando dichas memorias. Después de azarosos problemas para encontrar a los dueños de tal material, y de buscar alguna institución que publicara su trabajo, finalmente encontró quien diera a conocer su trabajo.

Como verán, detrás de cada uno de los grandes trabajos de los historiadores, siempre hay numerosas anécdotas, de esas que incitan a no desanimarse mientras las investigaciones cada día se vuelven más intrincadas y fastidiosas. Después de todo el trabajo de obra negra los resultados suelen ser satisfactorios y ,por qué no, hasta inspiraciones para quienes apenas nos enfrascamos en la labor de urgar en el pasado y darle voz a los fantasmas.

Sobre el libro, tal vez les comente algo más adelante, una vez que pueda revisarle.

enero 08, 2010

... te la avientas d'esta liana


Parafraseando a Pereque:
Esto no es un blog político, es un blog sobre temas varios. Guárdese su comentario sobre los sucesos de la CFE y la CLyFC para El Universal, La Jornada, Excélsior o donde sea que sí acepten analfabetos funcionales que se creen analistas. Gracias.

Esta entrada es la continuación de una que escribió mi papá acerca de un problema común. Para poder platicarles mi punto de vista tienen que ir a leer aquella. Ándenle vayan, aquí los espero.

¿Ya?

Conste. Luego no se quejen si no entienden.

Después del coraje-berrinche-muina que hicimos al ver que éramos los únicos pendejos honestos que teníamos el servicio regularizado (y por partida doble, pues tenemos dos contratos), nos pusimos en plan de "ya los ví cabrones". En efecto, cuando todos los vecinos ojetes vieron que nos dimos cuenta, andaban como niños de primaria que hicieron algún desmadre y se escondían del maestro. Y más aún, tuvieron el cinismo de proponernos a nosotros hacer lo mismo: Andar haciéndole al pinche rata y colgarnos nosotros también. Más aún: Tuvieron el puto cinismo (y nomás de acordarme me vuelve a dar coraje) de quejarse con quienes vinieron a atender nuestro reporte; y recuerdo con mucho placer el cómo se la pelaron cuando sólo nos hicieron caso a nosotros. Mi papá, de muy mala gana, consideró eso de colgarse, pues la energía eléctrica es indispensable para que este pinche changarro funcione (¿desde dónde creen que escribo tanta pendejada?), pero ambos estamos convencidos de que, independientemente de los pedos de las compañías de luz (otra vez: no estoy hablando de eso, ni le muevan), por elemental sentido común hay que hacer las cosas bien.

Seguramente al leer aquella entrada y lo que va de esta dirán muchos de ustedes: "No sé pa'qué la hacen tanto de pedo. Ya ven en qué país vivimos. Todo mundo hace lo que le da su gana y pendejos ustedes por no haberlo hecho antes". Tienen razón en parte. Consciente soy del México en el que vivo, pero también consciente soy de que somos nosotros el primer motor de un cambio. Pero ese motor de cambio sólo se logra con acciones. Esos ojetes que nos propusieron colgarnos y que tuvieron el cinismo de quejarse son de los que cada rato andan haciéndola de pedo contra el gobierno, pero son igual de pinches transas que ellos (pero a lo pobre). Sin dármela de santo estoy convencido de que hay que irse derechito (que no por la derecha) como primera acción. Y eso que soy ateo.

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