octubre 07, 2009

Como periquitos.

No se olvida, no se olvida.

Es una de las tantas consignas que, a mi parecer, ya perdieron ese valor simbólico y la fuerza emocionalargumentativa que un día tuvo, cuando ese 2 de octubre simbolizaba mucho más, antes de deslavarse tanto.
Así, como un par de jeans negros, ya perdió el color que algún día lo caracterizó, y ahora lo que queda de esa lucha de los estudiantes contra un sistema represor se ha diluído. En la marcha de cada dos de octubre los actos de vandalismo y violencia -algunos plenamente pagados por alguna mafia oscura instalada en el poder, y otros que son gratis- ya opacaron por completo a aquellos que sobrevivieron, los que la vieron cerca o que siguen buscando a los desaparecidos. Y lo peor es que la memoria histórica, esa que debería ser uno de los pilares de conmemoraciones, de las efemérides, ya valió.
Así como ya valió para cada 12 de octubre, día que algunos quieren "celebrar como día de luto", pero con argumentos tan vacíos. No sé que pasó ahí, ni sé o conozco lo que sucedía antes de la llegada de los europeos, pero vamos a pelear ese día como nuestro duelo porque los españoles ... y me vale que escriba, hable y culturalmente mi mentalidad sea la de un occidental.
Bienvenidos sean a un país ahistórico, en donde nadie se atreve a leer, a meditar y reflexionar el pasado, en donde se lanzan consignas una y otra vez sin pensarlos, como si fuésemos periquitos aleccionados, pero eso sí, argumentando que lo hacemos para sentirnos libres.

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