abril 27, 2009

Procesiones

Aquí les comparto un pedacito de los temas que traté en mi investigación de titulación.

Con toda esta marejada de información sobre el brote epidémico, las medidas para mantener el control (que al fin son medidas básicas de higiene que en un mundo ideal deberíamos aplicar no sólo en contingencia) y los constantes reportes de la situación, de momento se nos olvidan algunas de las reacciones públicas ante el desconcierto.


Una buena parte de estas reacciones ante lo desconocido, ante el desconcierto es el refugio religioso. Es por medio de algunas manifestaciones religiosas que se obtiene cierto consuelo y alivio, además de que se intenta alejar algún mal, o eliminarlo. Una de las práctias más frecuentes en el catolicismo es la

Procesión

En si, este tipo de manifestaciones son comunes en varias religiones, pues con ésta se permite la movilización de la comunidad del culto. El campo de acción del objeto/persona sagrado se amplia por el espacio elegido para el recorrido, pues éste no es un espacio ordinario, es un espacio elegido en casos extraordinarios, especiales.
En momentos de angustia colectiva el fervor religioso suele aumentar, por esta razón se recurre al servicio de los santos, personajes que, como indica la teología católica, son simples intercesores entre este mundo terreno y el celestial. Sin embargo, para la religiosidad popular, estas figuras son mucho más cercanas a los hombres, razón por la cual los creyentes se acercana los santos para pedirles favores, para pedirles ayuda pues éstos, en su calidad de hombres extraordinarios, omnipresentes y sobrenaturales, son capaces de actuar en el mundo de los hombres.

En la Edad Media, por ejemplo, durante la Peste Negra, ante el desconcierto provocado por la enfermedad -ahora sabemos que se transmitía por medio de las ratas, y en un momento mutó y fue transmitible entre humanos- se realizaban constantes procesiones esperando eliminar y salvaguardar a la población de las amenzas mediante la movilización de las reliquias e imágenes de los santos. En esa ocasión, los más solicitados fueron los mártires como Esteban o Sebastian, quienes gracias a su hagiografía, permitieron la identificación con el dolor y sufrimiento que se en aquellos momentos vivían los europeos.

En algunas ocasiones, se sacaban por las ciudades todas las imágenes, reliquias y santos con los que se contaran, esperando que todas, o algunas de ellas lograran poner fin a las amenazas, generalmente enfermedades. Parte de esas figuras se distinguían de las demás y eran señalas como objetos milagrosos y ganando más aceptación y seguidores, así que en subsecuentemente, se seguían utilizando como medio de expiación, y en algunos casos se convirtieron en figuras con algún patronato.

En nuestra mundana modernidad, continuan algunas de estas practicas procesionales. En algunos casos se trata de procesiones ya programadas, pero siguen siendo dentro de un espacio y un tiempo sagrado. Por ejemplo, las procesiones de la semana santa, que se trata también de la escenificación del clímax del misterio cristiano, son un recuerdo del comienzo de los tiempos cristianos, a la vez que recuerdan alguna manda que prometió un pueblo, como en el caso de Iztapalapa.

Otro de los casos más recientes lo hemos visto ayer, domingo 27, cuando las autoridades sacaron del olvido al Señor de la Salud que se tenían en la Catedral Metropolitana. La última ocasión en la que se había solicitado su intervención fue en el s. XVII -casi XVIII- durante una epidemia de viruela.
A pesar de las recomendaciones de evitar aglomeraciones de gente, la comitiva del Señor de la Salud fue numerosa. Alguien recordó que esta figura del Cristo agonizante, en algún momento fue venerada por médicos, solía salir a las calles de la capital para aliviar las penas y calmar algunos contando que, por la intervención de la figura, las pestes y epidemias podrían ser solventadas y, en algunos casos, erradicadas.

Pero eso eran otros tiempos, ahora el Señor de la Salud tiene que competir con San Judas Tadeo, con la Santa Muerte, el Espíritu Santo, Ochún, Monesvol, la Gran Zanahoria y los productos milagro. (Se me acabó la seriedad)

Sidurti

10 comentarios:

Gracias por la información. Abrazos.

jeje...... buenos datos.... y bastante solemne la exposición.

DE nada, espero que les sirva esta expocisión exprés.
Y ya se me pasará lo solemne...es que así me pongo cunado escribo cosas de mi área.

Muchas gracias por tu comentario. Tienes razón, de la llamada misteriosa puede salir una historia. No sé si de terror o de erotismo guarro. Ya se verá. Saludos voladores.

ahorita leo el post nomás me urge preguntar: se hará el congreso de religiones??

saludos

ahora sí: tsss dos de la smejroes procesiones que he visto son la del cristo en el septimo sello y la del otro cristo en río escondido del indio fernandez... la onda...

tienen fotos de la procesión de este año???

Ganso: Pues si, esa llamada es un buen pretexto, si no lo usas tu lo usaré yo
Tazy: Pues no sabemos... y nos urge enterarnos para saber si los visitaremos en la UAA o no... por cierto, si nos aceptaron las ponencias.. será mi presentación en sociedá

Sidurti, Tork: Soy Gio y me he ofrecido a hospedar la siguiente edición del Circo del Absurdo.

Los invito a enviarme alguna participación, para ir integrando el post del 1o de junio y, por supuesto, los espero por allá, de visita.

Un abrazo,

Gio.

P.S. No encontré sus e-mails, y por eso publiqué aquí, en el blog.

¿Y tu titulación qué fue? Suerte.

Bueno, muy bueno, sobretodo el final jeje.
Besitos.

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