octubre 31, 2008

Doble Filo












Notimex
El Universal
Ciudad de México Viernes 31 de octubre de 2008
13:35 La fracción del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado de la República propuso crear el Registro Público Nacional de Arte Sacro, para combatir el comercio ilegal de este tipo de piezas que se da en el país.

En entrevista, la senadora Martha Leticia Sosa dijo que dicho registro tendría una base de datos impresa y electrónica con la descripción detallada de la obra, su localización geográfica, así como fotografías que faciliten su identificación.

Sostuvo que con dicha instancia, que estaría a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), disminuiría en forma drástica el comercio ilegal de arte sacro.

Sosa Govea indicó que, de acuerdo con el INHA, México cuenta con más de 19 mil espacios destinados al culto y en estos templos se custodian más de cuatro millones de piezas catalogadas como arte sacro.

Señaló que "desde hace 10 años se ha incrementado el robo y saqueo de pinturas, esculturas y fragmentos de retablos; de enseres de ritos católicos como campanas, custodias y patenas realizadas en su mayoría en materiales preciosos como oro y plata".

Así de 1999 a 2006 casi mil piezas de arte fueron robadas y a pesar de los esfuerzos de la Procuraduría General de la República, sólo 10 por ciento han sido encontradas y devueltas a las Iglesias, subrayó.

Sin embargo, con el registro propuesto, coleccionistas, curadores de arte, propietarios y encargados de casas de subastas y antigüedades podrán saber si las obras que les son presentadas a la venta son lícitas o no", agregó.

La legisladora por Colima sostuvo que además de que el patrimonio artístico e histórico carece de la protección debida, el tiempo pasa sin que se realicen las acciones para su catalogación y preservación.

La senadora del PAN informó que su iniciativa de reformas fue turnada a las Comisiones de Educación y Estudios Legislativos de la Cámara alta para su análisis correspondiente.

mzr



Semejante información me ha provocado dos reacciones bastante contrastantes:
Por un lado, me alegra que exista este interés por preservar el patrimonio cultural tan basto. Sin embargo, mi lado sarcástico y negativo me gana, ya que semejante catálogo, lejos de ser reconocida como una bendición para la conservación del arte sacro, se convertiría en un verdadero "Catálogo de robo".
Gran parte del arte sacro en el país, se encuentra resguardado en los lugares de culto, lo cual no garantiza su seguridad -bueno, tampoco se garantiza su completa preservación. A pesar de esto, estos objetos, más allá de su valor económico, son apreciados por su valor simbólico-emotivo-religioso y, en ocasiones, hasta milagroso, razones por las cuales no se han resguardado por las autoridades correspondientes.

Tristemente, en estas condiciones, el robo del arte sacro se ha desarrollado, en muchas ocasiones, bajo encargo, es decir, que en un principio se conocen las características y condiciones de tal pieza, así como su localización precisa., así sea un santo perdido en algún pueblito lejano. Son pocos los casos en los que las piezas son robadas al azar.

Tener un registro tan exacto sobre todo el arte sacro en nuestro país es ofrecer a los coleccionistas y ladrones la ubicación exacta de todas esas piezas, dejándolas completamente indefensas.
Una catalogación tan precisa es, lamentablemente un arma de doble filo para la preservación de nuestro patrimonio.

3 comentarios:

Qué buen análisis Sidurti. Y si vamos más allá veremos que los que hacen los encargos para que esas piezas sean robadas son gente adinerada, que simplemente quiere esas obras para presumirlas a sus amigos y decir como niños chiquitos: "Yo si tengo este Cristo del siglo XVII y tu noooo". El arte sacro es así arrebatado de los estudiosos, y peor aún, del pueblo, que pese a todo tiene derecho a tener las creencias que quieran por muy falsas que estas sean.

Sin embargo he de decir que aún con el valor histórico que tienen, estos objetos son herramientas que utiliza la Iglesia Católica para sacarle el dinero a la gente, valiéndose de sus supersticiones: Quesque milagrosos, sí como no.

¿No bastaría con que los fieles rezaran y pidieran que la gente ya no se robe las figuras?

GRacias por sus comentarios.

Pues si, es sabido que la mayor parte de esos robos de arte sacro son encargos de coleccionistas, de gente que sabe el valor que esos objetos tienen.
A pesar de ser objetos que sigue usando la Iglesia, tienen un valor histórico y cultural, aunado al valor emotivo que tienen para los fieles...es parte de la religiosidad popular.
Sin embargo, hay excepciones, por ejemplo la figura del Niñopa, venerado en Xochimilco. En este caso, el niño está al resguardo de las mayordomías. Son los fieles quienes se encargan del cuidado -cual bebé de carne y hueso- de esa figura de pasta de caña.

Por último, Jab: Esos santos son milagrosos, pero no les pidas imposibles. :)

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