septiembre 25, 2006

Estrenando

Como se me dijo, este espacio es para comentarios que, aunque pudieran estar escritos de forma sarcástica o chusca, llevan en sí mismos un contenido serio, dejando el círculo vicioso como mero ocio. Como no sé cómo empezar quiero referirme a un pequeño problemita de índole mundial: Darth Ratzinger Vs. Islam


Como si no bastara la demencia de Bush, ahora le entra como incendiario y cómplice este individuo y aliado incondicional del imperio, el inquisidor investido de Papa, que si de verdad lo eligió el Espíritu Santo vaya humor negro de ese TRIFE celestial (dicho encontrado por ahí y copiado con autorización). Porque Joseph Ratzinger, a lo alevoso y sin más, provoca al mundo islámico con la requisitoria que contra algún teólogo musulmán arrojó en 1391 cierto emperador bizantino:

Muéstrame lo que Mahoma ha traído de nuevo, y solo hallaras lo malo e inhumano: expandir con la espada la fe que él predicaba.

Y que arde Roma, porque se ha tenido que reforzar las medidas de seguridad en torno al Darth provocador. Ahora, tras del suceso, digan ustedes si tuvo o no tuvo razón un corresponsal judío de la segunda guerra mundial que dijo:

Todos tenemos la suficiente religión para odiarnos, pero no la necesaria para amarnos los unos a los otros…

Estudiando un poco el fenómeno de las religiones me encuentro con que el sacerdote y misionero católico Emilio G. Aguilar, arabista e islamólogo, en documento que de pura chiripada me encontré en este rato que ando investigando el asunto, dice algo que yo siempre he pensado:

“La dificultad de Occidente para entender el Islam viene del hecho de negarle a Mahoma esta experiencia, motor de toda su vida y de su obra; negamos su encargo profético, y entonces tenemos que buscar otros motivos que serán generalmente negativos: ambición de poder, liderazgo político, obra del diablo o de un esquizofrénico perdido."

Por eso tanto desprecio y las calumnias que muchos han amontonado. Muchos Xtianos (abreviatura de cristiano) siempre andan chingando que no hay que hacer caso a lo que la Iglesia o las religiones dicen, que lo importante es lo que dice Xto (Cristo) y que su mensaje de amor y demás, les contesto con lo que ya señalaba el cardenal Tarancón en el segundo Congreso Islamo-cristiano de Córdoba (España, no Veracruz):

¿Cómo se puede apreciar al Islam y a los musulmanes sin apreciar a su profeta y a los valores que han promovido la vida de éstos..?

Y además nos invita:

Del Islam se ha hablado mucho y mal. Vamos a comenzar nosotros a hablar un poco y bien.

Y de inmediato sus reflexiones (en estas horas he tenido chance de buscar entre mis archivos, casi ninguno en internet, para traer este post):
“La experiencia de Dios hace que tengamos un alma ecuménica, un alma hospitalaria con todas las creencias. Cuando ponemos vallas, límites y fronteras, desde luego no estamos haciendo lo que Dios quiere; es el signo más seguro de que no hemos hecho la verdadera experiencia de Dios”. Dudo mucho que Darth Ratzinger sepa esto, o si lo sabe, no procede en consecuencia.

Y que a Mahoma le siguió un puñado de fieles, y que este movimiento de hombres puesto en marcha por su predicación, que recuerda la sumisión total a dios y la solidaridad y justicia con los más pobres, se presenta ante la sociedad clasista y materialista de La Meca y Arabia, como revolucionario.

Yo no quiero hacer aquí una apología el Islam, ni tampoco denigrar el Xtianismo, aunque ganas no me faltan. Quiero poner las cosas en su sitio. Los que tanto andan defendiendo la Biblia, harían bien en cumplir algo que dice el Evangelio: “Tratad a los demás como queréis que os traten a vosotros”. Sé que a muchos les duele cuando hablan mal del Xtianismo; que hablen de sus fallos, pero mañosamente olvidan cuando se refieren a otras religiones, sobre todo al Islam, ese consejo tan evangélico y tan verdadero: “Trata a los demás, mira a los demás, encaríñate con los demás, como quieras que los demás te traten, te juzguen, se encariñen contigo”. Se supone que eso es lo Xtiano, y frente a ese Islam hay que asustarse,sino tener una mirada como la que (dicen) tiene dios. Dice, de Santiago Apóstol, Tony de Mello (excomulgado, por cierto):

El corazón cristiano esta casi sin estrenar frente al Islam. ¿A quién se le ocurriría tomar a un apóstol de Cristo, que no predicó más que el amor, y que fue capaz de amar hasta al enemigo, subirlo a caballo, ponerle una espada en las manos y enviarlo como si fuera un deporte religioso, a cortar cabezas de moros? ¡Y tenemos nuestras iglesias y catedrales llenas de Santiago matamoros..!

“El Islam no admite intermediarios, jerarquías, gente que se dedique a hurgar la conciencia de los demás, porque Dios es el absoluto, y el hombre el que libremente se somete a él. De un manotazo termina con todo lo que es clero, jerarquías, instituciones y demás. Después caerán también en la tentación y aparecerán los Ayatollah, los Ulemas…”


¿Como la ven?

Darth Ratzinger, que inició su vida pública en las juventudes hitlerianas (elemento que muchos quieren disculpar pero que no podemos pasar por alto), siendo ya cura, llegó al oficio de un inquisidor y fue tan quisquilloso con Mahoma como ha sido complaciente y benévolo con los pederastas padres Maciel y demás, y para acabar rematar, por obra y gracia del Espíritu Santo (dogma oficial, no invención mía), en sumo tubérculo y en “su santidad”. Este personaje acaba de citar, y escupir en cara de cincuenta y tantas naciones del Oriente islámico, ciertas expresiones de algún antiguo emperador bizantino acerca de que Mahoma impuso su religión a filo de espada, y trajo con ella lo malo y lo inhumano. Ya citaba yo a un periodista judío:

Todos tenemos la suficiente religión para odiamos, pero no la necesaria para amamos los unos a los otros…. Y un autor anónimo dijo: “La aparición del Islam fue una llamada a la reforma que la Iglesia, saturada de éxitos desde los tiempos de Constantino el Grande, no supo captar”.

En un foro que discutía al respecto, alguien mencionó con mucha razón que Darth Ratzinger no sabe nada del Islam. Su punto germinal, raíz y razón está en esta experiencia de dios de ese hombre nacido en La Meca en el 570, y sobre el que todos eran unánimes al afirmar que era un hombre piadoso, honesto y caritativo, a cuyo buen juicio recurría frecuentemente la comunidad. Se le conocía por el sobrenombre de “el piadoso, el equitativo, el amigo del necesitado y defensor del oprimido. ¡El hombre de acuerdo con Dios..!”

El profeta y el Islam nos recuerdan dos cosas: Allí donde nuestra postura no es coherente con lo que proyectan los creyentes sobre dios, no es coherente con dios, no puede venir de dios. La experiencia del ministerio de dios nunca es agresiva.

Me atrevo a decir a los musulmanes y a Xtianos: donde hay agresión no está dios. Toda palabra que digamos que viene de dios, si es agresiva, entonces están mintiendo. Vuelven a su dios incoherente (que ya de por sí lo es). Es justo entonces poner en duda una escritura. Y este es un criterio que hay que aplicar, y como Xtianos que se dicen muchos bien harían en arrancar más de una página del Antiguo Testamento también, porque eso del pueblo elegido… como que está medio cabrón.

Y si nos ponemos a hacer matices y distinciones. Muchos se llenan la boca diciendo que dios es amor, pues el amor no distingue y lo que no se parece en nada al dios amor y al dios que ama a todos los pueblos y a todos los seres humanos no viene de dios, ¡y nunca se mata más impunemente que cuando se mata en nombre de dios…!

El fundamentalismo que Darth Ratzinger y otros quieren atribuir al Islam es una palabra que no conocen ni el árabe ni los musulmanes. Se la han aplicado hasta el punto de que cuando se habla de fundamentalismo todo el mundo piensa en el Islam. Estos días se ha podido ver el fundamentalismo judío: 250.000 personas que gritan por las calles de Jerusalén que quieren volver a la Biblia ¡Y nunca se es mas fundamentalista que cuando se es en nombre de dios..!

Todo el Islam es una postura un talante nuevo, es decir, un rendirse sin condiciones ni dudas a dios; rendición agradecida puesto que todo venía de dios, rendición que es la esencia de lo que él ha experimentado, y que al mismo tiempo es la consecuencia del pacto que, según el Islam, hizo dios con la creatura antes de que existiese.

Los movimientos religiosos de la historia el Islam tienen su origen en la experiencia ardiente del místico de dios, en el encuentro indecible con el dios uno y único, experiencia personal, profunda, total, transformante y decisiva de un hombre llamado Mahoma

Para rematar, menciono los conceptos de Ibn Arabi, siglo XIII, que, frente al desmadre de Ratzinger, me parecen espléndidos.

Hubo un tiempo en que yo rechazaba a mi prójimo si su religión no era como la mía. Ahora, mi corazón se ha tomado el receptáculo de todas las formas religiosas; es claustro de monjes cristianos, templo de ídolos y Kaabah de peregrinos, tablas de la ley y pliegos del Corán, porque profeso la religión del amor y voy a donde quiera que vaya su cabalgadura, pues el amor es mi credo y mi fe.

Como dije, no quiero hacer una apología del Islam, soy de los que creen que la liberación del hombre incluye la liberación de la religión (por algo soy ateo). Pero me parece brutal la acusación de fundamentalismo cuando quien acusa es igual.

A ver qué tal les parece.

3 comentarios:

EXcelente imagen, como dice la vox populi " ni mandada hacer". Apenas capta ese hermoso halo de santidad que este personaje ha adquirido con su nombramiento.
SObre el tema mucho más podría comentarse...pero todo lo han reducido a la eterna bipolaridad del mundo para determinar quiénes son "buenos y malos"...

Estrenado!!!

Un tema complejo, pero por ello provocador: creer que se tienen absolutos y contrarios

Es genial.
En la entrada de la iglesa(donde deberia ir) hay un poster del papa... por eso no voy, me da miedo

Paraguay: EL FUNDAMENTALISMO LUGUISTA
(Luis Agüero Wagner)
Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire (Woody Allen)
En 1993 Joseph Ratzinger publicó su libro “El fundamentalismo islámico” donde abordaba desde la óptica conservadora el problema de la instrumentalización de las energías religiosas en función política, tema de vigencia por estas playas desde que el cantinflesco obispo jubilado Fernando Lugo se tomó en serio la propaganda de la tendenciosa prensa local, que lo presentaba fantasiosamente como el nuevo fenómeno político del ambiente.
Esclarece Ratzinger que el aferrarse fanáticamente a las tradiciones religiosas se vincula en muchos sentidos al fanatismo político y militar, en el cual la religión se considera de forma directa como un camino de poder terrenal. También puntualiza el error de trasponer el concepto “fundamentalismo” al mundo árabe siendo que en realidad es una definición surgida para calificar a cristianos. El fundamentalismo es, según Ratzinger, en su sentido originario, una corriente surgida en el protestantismo norteamericano del siglo XIX, la cual se pronunció contra el evolucionismo y la crítica bíblica y que, junto con la defensa de la absoluta infalibilidad de la Escritura, intentó proporcionar un sólido fundamento cristiano contra ambos. Cabe preguntarse cuál es el concepto para definir a los católicos que alentados por una bula papal de Alejandro VI invadieron Latinoamérica y arrasaron con esplendorosas civilizaciones como la inca o maya, y cometieron un genocidio contra los súbditos de estos y otros imperios, además del saqueo e imposición de una nueva religión por la fuerza de la espada, y todo ello en nombre de algo tan abstracto como su Dios. Mas que el fanatismo equiparable que Ratzinger ve entre la teología de la liberación, el terrorismo islámico y terrorismo marxista occidental, lo que sí se discierne con claridad es con qué facilidad algunos farsantes se aprovechan de las supersticiones “divinas” para apetencias bien terrenales, en nuestro caso –cuándo no- el divinizado zoquete.
Aunque Ratzinger se extiende en su obra sobre los fundamentalismos ajenos, no se caracteriza por ver la viga en el propio ojo precisamente. Como con bastante elocuencia lo ha dicho la red de Mujeres Católicas de América Latina en uno de sus comunicados: cuando hablamos de fundamentalismo nos referimos justamente a la posición expresada por Ratzinger. Todo su escrito es un acto de intolerancia, fanatismo, intento de volver al pasado, resistencia ante todo cambio, intento de imposición de la propia perspectiva como la única aceptable, rechazo al pluralismo, desconocimiento de la evolución en todos los ámbitos, rechazo a toda novedad, pánico ante la diversidad.
Como puede notarse, esta controversia entre católicos no guarda mucha distancia de los términos en que giró la discusión sobre el dichoso pacto del 5 de febrero que con tan mala fortuna firmaron nuestros héroes de la oposición.
Se sabe que el Fundamentalista es en el fondo un intransigente, por ello actúa como factor creador de conflictos y como enemigo del progreso, especialmente si se trata de avanzar en negociaciones, hecho que explica la actuación de la caterva de monaguillos en la “mesa de presidentes” de la extinta concertación, que con sus despropósitos hoy han ubicado a su candidato en una cómoda posición para luchar por el tercer puesto en las elecciones del año que viene. No estaría demás advertir sobre el peligro que implica el accionar de estos fanáticos, más aún si consideramos que el aprovechamiento de la religión en función de la política como conducto de “liberación de los oprimidos” es hoy en día la principal coartada para volar estaciones de trenes, estrellar aviones de pasajeros contra rascacielos de Nueva York, enviar sobres conteniendo ántrax o volatilizar autobuses londinenses. Para colmo, nuestros integristas criollos no han ocultado sus intenciones contenidas dentro del esquema maoísta que “la guerra revolucionaria se libra fuera del legalismo”, y han llamando a la yihad a sus seguidores en caso de cumplirse la cláusula constitucional que impide a un religioso postularse para presidente, amenaza que amerita cuando menos que nuestras autoridades encarguen una investigación al respecto a la analista Milda Rivarola.
Debo añadir que resulta lamentable y desalentador ver por estas playas a una caterva de politiqueros corruptos defendiendo y queriendo aprovecharse del opio de los pueblos, y de creencias morales de tiempos anteriores a la ilustración, con un apasionamiento digno de monaguillos que fueron abusados por el cura de la parroquia y quedaron prendados de él, agitando irresponsables sus arcaicas banderas a través de una presión política conjugada con el fundamentalismo religioso. Más aún resulta vergonzoso el espectáculo que dan cuando vemos que en la vecina República Argentina el ex capellán Von Wernich, involucrado en violaciones a los derechos humanos durante la pasada dictadura militar, acaba de ser declarado genocida y condenado a reclusión perpetua sin miramientos a su investidura religiosa, como realmente corresponde en una república.
NOTA: Los monaguillos aludidos que cercaron al obispo Fernando Lugo, a pesar de lo que la prensa maccartista heredada de Stroessner quiso hacer creer, en realidad son viejos agentes del imperialismo norteamericano. Se cuentan entre ellos:
*Guillermina Kanonikoff y Raul Monte Domecq, financistas de Lugo. Reciben dólares de USAID a través de la ONG fantasma Gestión Local.
*Camilo Soares, agente de la NED, referente de la Casa de la Juventud, beneficiaria de Dólares de la IAF.
*PMAS: partido surgido gracias a la acumulación de dólares del grupo anterior, recibió en el 2004 127.000 dólares de IAF, institución manejada por George W. Bush.
*Ricardo Canese, dirigente de Tekojoja. Propagandista de los planes de biocombustibles de George W. Bush.
*Aldo Zucolillo, ex propagandista del dictador Stroessner, mecenas del centro de detención y torturas de la dictadura paraguaya y alabardero del genocida Jorge Rafael Videla, hoy entusiasta impulsor de la candidatura de Fernando Lugo.
*Julio Benegas, empleado de Zucolillo en su diario ABC color, signatario de acuerdos con AFL-CIO, reputado peón de los fraudes imperialistas.

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